CASTAÑOS URQUIJO
La dedicación por el castaño

El Castaño

Requerimientos del Castaño

El castaño es un árbol que se desarrolla bien en entornos frescos y abrigados, en climas templados con alta humedad. Las zonas con mucha insolación son perjudiciales para las plantas jóvenes, ya que se pueden producir quemaduras solares en la base de la planta, que son la causa principal de destrucción de nuevas plantaciones. Sin embargo, son el frío y la seca estival los dos factores que más limitan la presencia del castaño. En Galicia en terrenos con orientación norte y oeste, por encima de los 900-1000 m de altitud puede darse mal el castaño y dejar de fructificar adecuadamente, sin embargo en zonas con orientación sur, los soutos de fruto puede alcanzar los 1100 m. Se recomienda una pluviometría mínima de 700 mm al año, con parte de ellas en la época estival, preferentemente mayores a 130 mm. El castaño es exigente en temperaturas elevadas a final del verano para el buen desarrollo y maduración de los frutos. Las heladas primaverales le pueden hacer daño, siendo los híbridos más sensibles por tener una brotación mas temprana que el castaño europeo.

El castaño es exigente también en humedad, sobre todo en el suelo, aunque no tolera el encharcamiento. Los suelos que mejor le van son los graníticos, sueltos, profundos (de más de 50 cm) y bien drenados. Admite la cal en dosis limitadas, pero prefiere suelos silíceos y poco arcillosos, con pH entre 4,5 y 6,5. Los suelos muy ácidos con alta saturación de aluminio hay que evitarlos, o corregirlos, ya que producen carencias nutritivas de calcio, potasio y magnesio, en el castaño.


Plantación 

Si queremos un buen crecimiento del castaño, es básico una buena fertilización del suelo, un buen control de la maleza para evitar la competencia (sobre todo los primeros años) y un buen control de las enfermedades fúngicas (ver Cuidados Profilácticos).

Normalmente se consiguen mejores crecimientos de la planta en terrenos agrícolas, que suelen tener mayor profundidad y más fertilidad, aunque siempre evitando suelos pesados y mal drenados.
El castaño es una especie sensible a la competencia por el agua y los nutrientes que ejerce la vegetación herbácea y el matorral. Por tanto, antes de la plantación hay que hacer un desbroce total, y en los primeros años hay que mantenerlos limpios de vegetación, al menos en la proyección de la copa del árbol.


Para que el establecimiento de la planta sea satisfactorio hay que realizar un hoyo de 40x40x40 cm como mínimo. Las raíces deben quedar extendidas, nunca retorcidas, recortar las más largas. Añadir un abono complejo de liberación lenta (30-60-100 g) en el fondo del hoyo, después echar una capa de tierra para que el abono no toque las raíces. Poner la planta, añadir tierra hasta el cuello de la raíz, pisar el terreno y por último regar el hoyo, para impedir que queden bolsas de aire. En zonas de terrenos más pesados o más húmedos, no enterrar el cuello de la raíz, ya que se puede producir asfixia de la misma.

Es aconsejable proteger el cuello de las plantas los primeros años, ya que es una zona de la planta bastante sensible a la quemadura solar, la cual es la causa de muerte de planta joven. Usar protectores de malla, o tubos perforados, ya que los tubos cerrados pueden incrementar la temperatura alrededor del castaño al no existir ventilación. Para castaños de porte alto es aconsejable utilizar un tutor que evite el desarraigo de la raíz en épocas ventosas.

El marco de plantación para producción de fruta debe estar entre un mínimo de 8 x 8 m, y un máximo de 10 x 10 m. Para plantaciones con fines madereros, los marcos estarán comprendidos entre 3 x 4 m, y 4 x 5 m.

La elección del tipo de castaño a replantar varía según la zona elegida. El factor principal es la altitud a la que se realiza la plantación, que determina el riesgo de infección de la enfermedad de la “tinta”. El uso del castaño híbrido es obligado para terrenos de menos de 600-700m de altitud y también para algunos terrenos hasta los 900m en suelos con orientación sur. En terrenos con orientación norte de más de 600-700m, según la bibliografía, se recomienda el uso del castaño europeo por su mayor resistencia a heladas tardías, aunque nosotros recomendaríamos conocer el estado de los castañares de la zona para ver si existe la enfermedad de la "tinta", y en dicho caso optar por los híbridos. En las plantaciones para fruto en zonas de menos de 600-700m, existe la opción de elegir entre variedades de castaño autóctono injertados sobre castaño híbrido, o castaño híbrido de buena aptitud para fruto.  

Si la plantación tiene como objetivo la producción de fruto, habrá que considerar la elección de polinizadores, su cantidad (15-20% recomendado, del total de la planta) y su colocación dentro de la plantación. Este es un factor clave en dichas plantaciones, ya que el castaño tiene autoincompatibilidad gametofítica, y no se puede autofecundar, además la mayoría de variedades de castaño autóctono producen muy poco polen. En la elección de dichos polinizadores hay que conocer aquellos que se adapten fenológicamente a la variedad o clon que queremos implantar. En las plantaciones de castaño híbrido se deberán elegir polinizadores híbridos con buena producción de polen (C-19, C-324, C-3, C-7521, C-90044), y en las plantaciones de variedades autóctonas se deberá elegir una variedad de Castanea sativa (Negral, Serodia y Picona, recomendados por el Centro de Investigaciones Forestales de Lourizán).

Para conocer más acerca del cultivo del castaño y variedades autóctonas, ver los siguientes libros o publicaciones:

Fernández de Ana Magán, F.J. et al. 1998. O souto, un ecosistema en perigo. Xunta de Galicia.   
Viéitez Cortizo, E. et al. 1999. O Castiñeiro: Bioloxía e Patoloxía. Santiago de Compostela: Consello da Cultura Galega.
Fernández López, J. et al. 2013. Variedades para os Soutos Novos. Xunta de Galicia.  
Fernández-López, J et al. 2014. Guía de cultivo do castiñeiro para a produción de castaña. Xunta de Galicia. 
Fraga Gontán, P; Martínez, R; Ramos, S; López Pérez, M. 2015. Guía do Cultivo do Castiñeiro. Proyecto Cernes. Xunta de Galicia. 



Enfermedades y Cuidados profilácticos


Las dos enfermedades más importantes del castaño son la "tinta del castaño" y el "chancro del castaño".

La introducción de la enfermedad de la “tinta del castaño” (Phytophthora cinnamomi) en España a principios del siglo XVIII, fue devastadora para los castañares y produjo la muerte de gran parte de los castaños antiguos, ya que el castaño europeo no tiene resistencia a la enfermedad. En 1925, C.Gallastegui, consigue los primeros híbridos resistentes. Desde 1943 a 1957 se realizó un "Plan de hibridaciones controladas" entre el castaño europeo (Castanea sativa), y sobre todo, el castaño japonés (Castanea crenata), llevadas a cabo por P.Urquijo en la Estación de Fitopatología Agrícola de La Coruña. Esta labor fue continuada a partir de 1958 por E.Vieitez, desarrollando un programa para la obtención de castaños resistentes en la Misión Biológica (CSIC). Fruto de la labor de estos investigadores, existe una extensa colección de clones híbridos resistentes a la tinta.


La nula resistencia del castaño europeo a la tinta, hace imprescindible plantar castaños híbridos (resistentes a la tinta) en todas las zonas por debajo de los 600m de altitud, aunque según la orientación de la zona, puede ser necesario hacerlo incluso hasta cotas mayores (900m). Dependerá del conocimiento de la zona, y de la existencia o no del hongo.

Uno de los mayores problemas actuales, aparte de la existencia de la tinta, es la extensión que se ha producido del chancro del castaño (Cryphonectria parasítica) en las últimas décadas en las principales áreas españolas de producción del castaño. En Galicia, se consiguieron aislar cepas hipovirulentas de dicha enfermedad, que una vez que se inoculan en el castaño enfermo, acaban transmitiéndole un virus a las cepas virulentas que detiene la enfermedad, cicatrizando las heridas. Actualmente la Xunta de Galicia, a través de la Estación Fitopatologica de Areeiro, fabrica un gel con dichas cepas hipovirulentas, y lleva desde 2011 haciendo inoculaciones, a través de SEAGA, en plantaciones de toda Galicia. El control de la enfermedad en las zonas más problemáticas, ha dado mucha ilusión a los propietarios para comenzar a plantar nuevos "soutos". Para solicitar la inoculación de los castaños con chancro en Galicia, llamar al SEAGA (981-546127). 

Aparte de dicho control del chancro por medio de cepas hipovirulentas, hay que impedir en las plantaciones actuales y futuras, que a través de heridas pueda entrar dicho chancro.  Por tanto, las advertencias que damos son:

1- El chancro siempre entra en el castaño a través de una herida.

2- No hacer desbroces mecánicos junto al castaño, siempre dejar una zona alrededor sin limpiar para evitar heridas.

3- Siempre desinfectar las herramientas de poda (alcohol 70º, lejía, sulfato de cobre, ....), entre un corte y el siguiente. Perfilar los cortes para que no queden desgarros en la madera donde se pueda acumular agua, la cual acabará produciendo pudriciones.

4- Siempre desinfectar los cortes (podas) con los productos citados, y después aplicar un mastic con fungicida. Antes de aplicar éste, tiene que haber secado el desinfectante (el alcohol es el que seca antes). 

5- Se puede dar un tratamiento preventivo a las plantas jóvenes a base de sulfato de cobre, para eliminar esporas de chancro, antes de realizar las podas.

Hay otras dos enfermedades que afectan al castaño, pero con mucha menor incidencia que las anteriores. Son la Antracnosis del castaño, y Armillaria Melea. La primera es producida por el hongo Mycosphaerella maculiformis, y produce manchas marrones en las hojas. Esta enfermedad es favorecida por una humedad ambiental alta en el verano, produciendo pérdida de crecimiento y de producción de castaña (algunas variedades autóctonas son muy sensibles). Su control pasa por quemar las hojas caídas del árbol. La segunda enfermedad afecta a las raíces del árbol, y no existe tratamiento químico efectivo. Se recomienda evitar terrenos muy húmedos y con exceso de materia orgánica, retirar restos vegetales y árboles infectados, y quemarlos.

Además de los anteriores, existen otros hongos patógenos (Diplodina Sp, Phoma, Coryneum, Cytospora, etc) productores de “secas de ramas”, que aunque son menos conocidos, a veces producen daños considerables en plantaciones jóvenes. Al secarse las plantas progresivamente a partir de los extremos, se puede confundir con la muerte por sequía o mal arraigo de la planta. Pero si se detecta a tiempo, es posible hacer una poda, eliminando la zona afectada y permitiendo a la planta que rebrote más abajo. De no actuar así, la enfermedad se puede trasmitir a otros castaños de la plantación. 


Plagas del castaño

Existe una plaga ya extendida por varias CCAA (entre ellas Galicia), llamada avispilla asiática (Dryocosmus kuriphilus), que hace su puesta en primavera en las yemas del castaño, y al año siguiente, al crecer las larvas, producen unas agallas en los brotes, hojas…que supone una pérdida de superficie fotosintética del árbol y por tanto una pérdida de vigor y crecimiento, y pérdida de producción de castañas. La única solución encontrada y aplicada con éxito en otros países (Japón, Italia, Francia, Portugal…) es la lucha biológica mediante la introducción de otra avispa parasitoide,Torymus sinensis, que actúa como depredador de la avispilla asiática y realiza un control de la población de la misma, reduciendo su impacto y daños en el castaño.

Desde el año 2015 el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) ha autorizado sueltas de manera experimental, y de forma gradual. Aunque todos los colectivos del sector piden una suelta masiva para el control de dicha plaga.

En las CCAA que aún no haya llegado la plaga, se recomienda controlar las nuevas plantaciones, entre abril y mayo, para detectar cualquier agalla. Se deben cortar todas las agallas y quemarlas, para evitar que salga el adulto y realice nuevas puestas. En aquellas CCAA en donde se estén realizando sueltas del parasitoide Torymus sinensis, se recomienda no cortar ni eliminar agallas, ya que en ellas pueden estar desarrollándose éste parasitoide.

Por otra parte, desde 2015 se vienen realizando unos ensayos en el Centro de Investigación Forestal de Lourizán para determinar la resistencia y nivel de tolerancia de los diferentes clones híbridos y variedades autóctonas. En noviembre de 2018 presentó los resultados en su web, en los que se ha demostrado la resistencia de varios clones híbridos a la avispilla asiática, entre los cuales están los clones 90.044, 125, 89, 90.025, muy usados por sus buenas aptitudes de fruto, y los clones 3 y 324. El clon 19, también usado por su buen fruto, tiene una tolerancia muy alta a la avispilla, es decir tiene muy pocos ataques.

https://lourizan.xunta.gal/sites/default/files/libro_avespa_galego_web2.pdf

Con respecto a las variedades autóctonas todas las ensayadas son susceptibles al ataque, aunque su nivel de tolerancia varía mucho entre ellas. Las más tolerantes son la Longal, Negral, Amarela, Rapada, Branca y Rapada do Sil.

Existen otras plagas que afectan a la castaña, como son los tortrícidos (Pammene fasciana, Cydia fagiglandana, Laspeyresia splendana), y los gorgojos (Curculio Elephas), cuyas larvas deterioran el fruto. Además las larvas de Zeuzera pyrina producen galerías en los tallos, que pueden producir la rotura del árbol. Existen también defoliadores y pulgones, pero su daño es muy pequeño normalmente.


Para conocer más acerca de las plagas y enfermedades del castaño, ver los siguientes libros o publicaciones, además de los citados anteriormente:

Álvarez P. et col. Manual de selvicultura del Castaño en Galicia. Proyecto Collumela. http://www.agrobyte.com/agrobyte/publicaciones/castano/indice.html

Cobos, P. 1989. Fitopatología del Castaño (Castanea sativa Miller). Bol. San. Veg. Fuera de Serie, 16: 129 Págs.

González-Varela, G. y González, A. J. 2006. El chancro del castaño en Asturias. Tecnología Agroalimentaria. Boletín Informativo del SERIDA. Nº3: 45-47.

Mansilla, P.; Pérez, R. y Pintos, C. 1997. Plagas y enfermedades que dañan al castaño. Fruticultura profesional. Nº107: 43-52

Mansilla, P.; Pérez, R.; Pintos, C; Salinero, C; Iglesias, C. 2003. Plagas y enfermedades del castaño en Galicia. Xunta de Galicia.